CALIGRAFÍA ZERO

CALIGRAFÍA ZERO
Fernando Carmona

Tinta y aguada sobre papel.

La obra que nos ocupa coincide con un momento particularmente significativo en la trayectoria profesional de su autor y corresponde a una etapa en la que los proyectos de diseño, interiorismo y especialmente paisajismo llevan al artista a una re inmersión en la cultura japonesa.

Este reencuentro define una producción que como casi siempre está vinculada a un detonante personal o profesional como herramienta de expresión indagando en un proceso de inspiración a veces casi terapéutica y en la que el artista se sumerge en factores que doten de contenido otros proyectos no siempre artísticos en un proceso de permeabiliad y de compresión de lo que realmente le ocupa.

La exploración de la caligrafia japonesa es en esta ocasión es el detonante de Caligrafia 0, como resultado de una evolución en lo puramente conceptual apostando por la emoción en si misma, para “depositar el alma en la obra y escribir con el corazón” (de lo contrario no tiene sentido tal y como dicta la tradición japonesa).

El calígrafo sólo tiene una oportunidad. Las pinceladas no se pueden corregir. Para expresar un significado profundo el trazado debe mostrar las emociones, la personalidad y la pasión del artista. En este reto, Fernando tras un proceso de experimentación previo encuentra en la caligrafía sōsho (草書) su referencia. Es el estilo de caligrafía más difícil de dominar. Los caracteres fluyen entre sí . El estilo cursivo del sōsho debe imitar «la forma en que el viento sopla a través de la hierba».

BODEGÓN JARRA

BODEGÓN JARRA
Fernando Carmona

La fase experimental de Fernando Carmona, le lleva a recuperar géneros como el bodegón en el ámbito digital poniendo de relieve su particular concepto de arte cripto.

Dibujo y composición con reminiscencias de vanguardia en las que cubismo y expresionismo en sus planteamientos más “neos “ejercitan desde una perspectiva tradicional un ejercicio clásico de mimesis a partir también de uno de los géneros por antonomasia para poner en evidencia de nuevo que es ahora su lenguaje pero sobretodo es ahora su herramienta; generando no sabemos si un debate , pero en cualquier caso afirmando que lo digital y sus registros pasan a engrosar el largo listado de procedimientos y técnicas como meros vehículos de expresión y conformación de lo artístico en un mundo que empieza a ver , a sentir y a crear con el impulso de lo digital.