CINCO PREGUNTAS: ESTEBAN RUIZ

Esteban Ruiz nace en Málaga y se forma como arquitecto en Madrid en la Universidad Camilio Jose Cela. Completa su formación en la Técnica de Lisboa, periodo intenso y creativo en el que da sus primeros pasos profesionales, volviendo a Málaga hasta que decide regresar a Madrid y fundar su propio estudio: Cabana&Partners.

Sus proyectos han sorprendido por su originalidad, centrándose especialmente en reconfigurar centros comerciales en diferentes dimensiones, desde un sitting hasta nueva planta o, por ejemplo, restauración de patrimonio histórico.

¿Cómo nace tu interés por el criptoarte?

Me interesan los fenómenos que marcan la actualidad. En este caso, el criptoarte es un fenómeno de repercusión creciente. Se suceden noticias de particulares que invierten sumas de dinero muy altas en NFT, generalmente imágenes o animaciones que parecen tener más valor como icono o símbolo que como arte. Esto me agitó y despertó mi interés en el tema.

¿Qué crees que puede aportar al arte?

No estoy seguro de qué puede aportar. Yo lo entiendo como un fenómeno muy independiente y capitalista; casi salvaje. Parece que no nace con el objetivo de aportar o mejorar nada; lo veo más como una posibilidad a partir de una tecnología y después unas personas tienen interés e invierten. Por coleccionismo, moda o especulación. Pero es seguro que, en el camino, se produzcan sinergias o efectos colaterales positivos, incluso transformadores para con el arte.

¿Y a la sociedad?

Si la criptovida se instala como un nuevo estándar de nuestra posible futura vida digital, entonces será una cosa más que la sociedad deberá aprender, asimilar y vivir con ello; de igual modo que hemos asimilado las palabras cepa, virología, AstraZeneca e inmunidad.

¿A qué sector artístico crees que afectará de forma más inmediata?

Sin ser un experto, creo que ya está tocando directamente al mundo de las artes gráficas digitales. Estamos viendo compraventas de imágenes, memes y gifs por muy alto precio. No sabemos a donde llegará este interés.

¿Crees que este movimiento revolucionará la producción artística y sus lenguajes expresivos?

En mi opinión la producción artística y sus lenguajes ya están en franca revolución. Me refiero a toda la producción artística por medios digitales. Aparte de esto, podemos ver que estas transacciones están valorando una especie de nuevo lenguaje artístico, como si sistema estuviera buscando un lenguaje vernáculo de internet o el mundo digital (pixel art). La venta de ‘el gato volador’ o de la colección ‘Weird Wales’, me invitan a pensar esto. No sé qué repercusión tendrá esto en el arte tradicional.

CINCO PREGUNTAS: ANA GEMA GALÁN

Ana Gema Galán Torralba nace en Villa del Río, Córdoba, y se traslada a Madrid para su formación universitaria donde reside desde entonces. Cursa sus estudios universitarios en la Universidad Europea y se licencia en Economía y dirección de empresas trabajando en diferentes empresas y entidades financieras. Actualmente forma parte de la dirección de compliance en CaixaBank y compatibiliza su labor como docente en varios máster en esta materia.

¿Cómo nace tu interés por el criptoarte?

Mi interés nace por ser un proyecto innovador.

¿Qué crees que puede aportar al arte?

Ofrece al arte una nueva línea expresiva, de la mano de las nuevas tecnologías, y no quedarse en algo anticuado.

¿Y a la sociedad?

A la sociedad, poder tener el arte de forma alcanzable y asequible a todos, y no ser exclusivo por su coste.

¿A qué sector artístico crees que afectará de forma más inmediata?

Creo que afectará de forma más inmediata al cine y teatro.

¿Crees que este movimiento revolucionará la producción artística y sus lenguajes expresivos?

Creo que si se sigue en esta primera línea de innovación, revolucionará la forma de entender el arte a la par que la forma de entender toda la sociedad y, por tanto, su lenguaje actual complejo e innovador.

La criptomonedas son las nuevas formas de pago y tomando las medidas de control adecuadas como lo está haciendo Kripties, supone estar en primera línea de fuego.

Asimismo, el arte es una forma de expresión que por su propia esencia ha de evolucionar y adaptarse a lo nuevo. Por tanto, el criptoarte une ambas dimensiones y lo hace tangible y asequible, consiguiendo así algo que no se ha hecho en muchos años con las artes en general. La sociedad necesita el arte, pero debe estar más presente en las casas, colegios y en el día a día de todos, cosa que hasta ahora no ha sido así. Con este proyecto se conseguirá, no dudo en su éxito, y en el del arte y su lenguaje, sea tanto con gafas de realidad virtual o como pantallas con cuadros en mi salón. Es una gran idea.

CINCO PREGUNTAS: MICHELO TORO

Míchelo Toro es el director y fundador, en 1995, de la Escuela de Fotografía APERTURA, en Málaga. Profesor del Máster de Fotografía Profesional y de los Másters de Fotografía de Autor y MASFOCO. Comenzó en la fotografía con 12 años en la empresa familiar y desde que completó sus estudios en Estados Unidos, no ha parado de aprender. Su gran proyecto actual es la Sala de Exposiciones APERTURA en la que se muestra trabajos de fotografía contemporánea española.

¿Cómo nace tu interés por el criptoarte?

Siendo fotógrafo, coleccionista y economista, creo que el interés en este tema viene de serie.
Siempre he sido una persona curiosa, además de hiperactiva, y con pasión por la tecnología. Ahora veo en el criptoarte la oportunidad de unir y avanzar en muchas cosas que me fascinan.

¿Qué crees que puede aportar a las industrias creativas y culturales?

Creo que nos abre nuevas puertas a crear y difundir el arte y la cultura, a poner en valor el trabajo de los creadores, pero sobre todo a dar un empujón tecnológico a nuestro sector.
Además, nos obliga a hablar de dinero, si, eso que ahora llaman “monetizar”, algo que en nuestro sector se habla poco, ahí el estado de precarización que se ha demostrado en la pandemia en el sector creativo y cultural.

¿Y a la fotografía en particular?

Desde hace 20 años la fotografía es en su mayoría capturada y modificada digitalmente, además de su hibridación con el mundo del diseño gráfico, el video y los efectos especiales, abriendo nuevas posibilidades tanto en la creación de obras como en su exhibición y difusión, y ahora con el criptoarte llega la “buscada” opción de monetizar estas creaciones.

¿Cuáles son los principales inconvenientes que encuentras en el espacio NFT?

Actualmente el desconocimiento asociado a la palabra “cripto”, y a veces demonizado, pero creo que es cuestión de tiempo y pedagogía el comprender y aprender cómo funciona este nuevo mundo.

¿Cómo ves el recorrido de la fotografía en los nuevos mercados en un par de años?

Pues imagino que cambiante e incierto, como todo en estos tiempos, pero como soy un optimista por naturaleza y creo en lo que me apasiona, avanzaremos.

LOS MUSEOS ANDALUCES Y LA REVOLUCIÓN DEL NFT

Hace poco más de una semana nos hacíamos eco de la iniciativa del Museo del Hermitage de tokenizar parte de sus fondos, poniendo de manifiesto que casi todos los últimos grandes titulares de arte y cultura tienen que ver con la digitalización e irrupción del NFT.

A partir de la información extraída del portal del Museo Estatal Hermitage, el segundo más grande del mundo, conocemos su intención de presentar sus obras en la plataforma Binance NFT. Bajo el nombre de “Tu ficha se guarda en el Hermitage”, esta colección estará compuesta por las obras Madonna litta (Leonardo Da Vincci), Judith (Giorgione), Lila Bush (Vincent Van Gogh), Composición IV (Vassily Kandisky) y la esquina del jardín en Montgeron (Claude Monet), entre otras.

Por otro lado, Binance confirmó su colaboración en la creación y lanzamiento de esta colección de arte tokenizando del Museo del Hermitage mediante el siguiente formato: Cada obra de arte tendrá dos copias NFT, una de ellas a almacenar en el propio Hermitage y, la segunda, a vender en subasta en el market Binance NFT. Las certificaciones encriptadas serán firmadas por el actual responsable del museo, Mikhail Piotrovsky, creándose a partir de ese momento la validación de su autenticidad, la limitación en la cantidad de NFT e independencia de la obra material, transfiriendo todas las ganancias de la venta al Museo Estatal del Hermitage.

Difícil encontrar un mejor escenario desde donde liderar la revolución del arte digital que tenemos ante nosotros.

El arte en formato digital es ya un fenómeno global y que, junto con la Blockchain, ofrece nuevas propuestas de gestión y desarrollo. Esta revolución no solo consolida y expande la obra de arte digital per se, sino que  incorpora nuevos modelos de  explotación a partir de un nuevo concepto de propiedad y derechos de autor desde las colecciones de nuestros museos.

La milenaria historia de Andalucía ha dejado en herencia un inmenso legado de la mano de grandes genios de todas las facetas artísticas y culturales, contando además con una importante cantidad de museos de gran factura: desde el Bellas Artes de Granada, el museo público más antiguo de España, hasta los de más reciente creación como el del Íbero de Jaén, el conjunto museológico andaluz sorprende por su diversidad en formatos y colecciones, con un inmenso repertorio de fondos que convierten a la comunidad andaluza en un claro referente mundial.

Las políticas han convertido a ciudades como Málaga en ejemplo de apuesta cultural como fórmula de desarrollo económico compatible con escenarios turísticos tradicionales. En los últimos meses son numerosas las voces influyentes que reconocen públicamente el lugar privilegiado que ya ocupa Málaga en el mundo de la cultura y el arte, tras décadas de esfuerzo y buen hacer. Un esfuerzo que también ha calado en la sociedad malagueña y en la apuesta por su capacidad creadora y creativa. Esa Málaga ,Ciudad de los Museos, que ha irrumpido con fuerza es la misma que al mismo tiempo es el nuevo foco de atracción de las grandes multinacionales de la industria digital en Europa. Difícil encontrar un mejor escenario desde donde liderar la revolución del arte digital que tenemos ante nosotros y a la que Andalucía no ha de renunciar.

Desarrollar nuevas políticas de préstamos, configurar desde esta óptica el comisariado y las exposiciones temporales o, simplemente, plantearnos copropiedades en formatos NFT desde las diferentes administraciones o particulares con programas específicos, podrían ser buenos recursos para salvaguardar el patrimonio de los museos.

ARTE DIGITAL Y «OTRAS MODERNECES»

Cuando apenas hace una semana de la clausura de ARCO 2021, el panorama artístico y cultural sufre una especial sensación de incertidumbre. Los titulares siguen salpicando con cada vez más intensidad que lo digital ha llegado para quedarse y que quizá — algunos lo dan por hecho— nos enfrentamos a un nuevo modelo, corriente, o en cualquier caso espacio para el arte y su difusión, con un mercado que solo en los últimos meses ha movido millones de dólares.

Según Claudia Giannetti, especialista en arte y tecnología, el término media art engloba las diferentes acepciones —incluyendo la de arte digital—, siendo una práctica en el contexto de la creación artística contemporánea que emplea las tecnologías electrónicas y /o digitales —audiovisuales, computerizadas, telemáticas—.

Net art, arte generativo o criptoarte son algunos de los términos que empiezan a formar parte de lo cotidiano dentro del ámbito artístico y desde luego esto afecta también al mercado, su moneda y protocolos de gestión.

Pero si hacemos un poco de historia, la primera animación artística realizada con ayuda de un ordenador fue Hummingbird (Colibrí), del artista Charles Csuri. En 1967 fue premiada en la Competencia Internacional de Cine Experimental de Bélgica. El tema de la animación era un colibrí dibujado solo con líneas y para el que se generaron más de 30.000 imágenes con el fin de lograr unas 25 secuencias de movimiento.

La computadora usada por Csuri fue una IBM 1130, la cual requería tarjetas perforadas. La animación, identificada como «62.mov«, forma parte de la colección del Museo de Arte moderno de Nueva York (MOMA) y puede  ser descargada en este sitio web.

El arte digital no solo es producto de estos tiempos pospandémicos. El arte, con sus titulares excéntricos, subastas millonarias y ferias controvertidas parece que seguía su curso siendo eso: expresión, plasticidad, reivindicación, sublimación, protesta y un infinito etc., pero buscando como desde siempre nuevos cauces, nuevos lenguajes, nuevas formas. Esto sí que ha sido inherente al arte.