LATIDO

LATIDO
Fer Gómez

 

La vida, el corazón, su latido, son entendidos por Fer Gómez con la iconografía simbólica y poliédrica de un volumen que parece resumir como una preciosa gema extraída de un videojuego la clave de un lenguaje que narra motivos, momentos, paisajes y que interpreta sin laberínticos discursos compositivos una experiencia plena. Este que muestro, es mi mejor momento, mi mejor versión, en la que el instante se interpreta desde la plenitud del propio instante en sí mismo.

EN MARRUECOS

EN MARRUECOS
Fer Gómez

 

Si en la Equitativa el icono poliédrico de Fer Gómez transformaba tímidamente el hito malagueño, en esta ocasión el instante del paisaje nos transporta sin complejos al tótem que con rotundidad llena el espacio en un ejercicio tribal que ahora señala el aquí y el ahora en el universo del artista, pero en donde la gama cromática a pesar de la rotundidad del cuerpo poliédrico se mimetiza con el entorno.

El estudio espacial y la proporción juegan en este caso especialmente un interesante pulso que Fer Gómez resuelve sin complejos y con la rotundidad que caracteriza su lenguaje, generando desconcierto pero rápidamente una plena experiencia estética que nos acerca cada vez más a su figura poliédrica, más legible y cercana, formando parte de un lenguaje que no cuesta descodificar y que conecta con lo mas primigenio de nosotros mismos, simbolizando lo verdaderamente importante.

EQUITATIVA

EQUITATIVA
Fer Gómez

 

Como en un proceso de Disneylización el entorno más cotidiano urbanísticamente hablando de Fer Gómez cobra su nueva seña de identidad versionando con su elemento poliédrico uno de los hitos de la ciudad de Málaga: La Equitativa.

La compañía de seguros La Equitativa adquirió en 1947 los terrenos donde se ubicaba el antiguo palacio de la familia Larios; La empresa dio comienzo a las obras de construcción de un nuevo edificio, diseñado por los arquitectos Manuel Cabanyes y Mata y Juan Jáuregui Briales, que introdujeron el modelo de los rascacielos estadounidenses en la ciudad, pero con elementos autóctonos en su decoración, tales como la torre de inspiración neo islámica que remata con un hipotético yamur del edificio que es el que aprovecha Fer Gómez para insertar su poliédrica forma , transformando así un hito y su entorno , coincidiendo al menos relativamente con la recuperación del inmueble en cuestión, tras años de semi abandono y siendo desde hace pocas semanas un edificio rehabilitado y que ahora funciona como complejo hotelero.

DANZA CON POLIEDRO

DANZA CON POLIEDRO
Fer Gómez

 

 

Si en la Equitativa el icono poliédrico de Fer Gómez transformaba tímidamente el hito malagueño, en esta ocasión el instante del paisaje nos transporta sin complejos al tótem que con rotundidad llena el espacio en un ejercicio tribal que ahora señala el aquí y el ahora en el universo del artista, pero en donde la gama cromática a pesar de la rotundidad del cuerpo poliédrico se mimetiza con el entorno.

El estudio espacial y la proporción juegan en este caso especialmente un interesante pulso que Fer Gómez resuelve sin complejos y con la rotundidad que caracteriza su lenguaje, generando desconcierto pero rápidamente una plena experiencia estética que nos acerca cada vez más a su figura poliédrica, más legible y cercana, formando parte de un lenguaje que no cuesta descodificar y que conecta con lo mas primigenio de nosotros mismos, simbolizando lo verdaderamente importante.