DÍA MUNDIAL DE LA FOTOGRAFÍA

Hoy es el Día Mundial de la Fotografía.

El objetivo de celebrarlo este día, el 19 de agosto, es que en el año 1839 la Academia Francesa de Ciencias anunció al mundo la técnica fotográfica conocida como daguerrotipo, una de las primeras de su tipo en el mundo. También en ocasiones se toma este día para celebrar el día mundial del fotógrafo.

Hace un siglo aperecía una nueva tecnología que amenazó con cambiar la forma en la que el arte se compraba, vendía y era entendido: la fotografía. Mientras que una pintura o una escultura eran algo muy único, con un solo negativo se podían imprimir tantas copias como quisieras, de una forma similar a cómo ahora se pueden hacer miles de copias de un archivo digital.

En este aniversario la fotografía, además, vive un momento excepcional con el desarrollo de los nuevos NFT, la explosión del criptoarte y todo un nuevo espacio de exposición y desarrollo.

El caso es que la discusión sobre el valor de los NFT no es nueva. Cuando la fotografía comenzó a popularizarse, a Salvador Dalí le preguntaron cuál era la diferencia entre una muy buena fotografía y un cuadro pintado por Velázquez del mismo sujeto visto desde el mismo ángulo. Respondió que la única diferencia son los siete millones de dólares por los que se había comprado por aquel entonces su retrato de Juan de Pareja, para recalcar que la fotografía no mató la pintura, sino que la resucitó.

Esta misma cuestión resuena en el mundo digital, donde todo es replicable al instante y con exactitud matemática, luego… ¿Son los NFT la clave para resucitar el arte digital. Probablemente mucho más que eso.

Lo que sí parece claro es que cualquier avance tecnológico conlleva la incertidumbre de cómo preservar la calidad de lo manual. No obstante, dice Schmidt que, si bien Walter Benjamin en su teoría estética sobe el arte “sostenía que la reproducción tecnológica de una obra de arte permitiría una democratización del acceso a las imágenes”, esto se ve “trastornado por los NFT, que existen una sola vez y no son duplicables”. Por tanto, “la profecía de Walter era errónea”, aunque puede que no fallara en otro aspecto: “Decía que con la reproducibilidad tecnológica de las obras podría desaparecer el aura de un cuadro”. Dice el director de los Uffizi que “puede ser que el emerger de los NFT reduzca la esencia de una obra original, pero esto aún no lo sabemos. Ahora estamos viviendo la revolución, que nos está cambiando la vida y su entero desarrollo, por lo que no podemos hacer especulaciones”.

TOKIO 2020: MASCOTAS DEL FUTURO

Estamos a unas horas del 8 de agosto de 2021, día en el que se celebra la última jornada de estos atípicos Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Será  difícil no recordarlos como los juegos del COVID-19, a pesar del empeño de la organización japonesa con el nombramiento de su mascota, mascotas en esta ocasión, como insignia de la presente edición.

Miraitowa, un ser antropomórfico inspirado en los dibujos manga japoneses

El azulado Miraitowa es el personaje protagonista de Tokio 2020, y la rosada Someity, la mascota paralímpica. Los dos son seres antropomórficos que viven en el mundo digital, pero que también pueden interactuar con el mundo real, poniendo de manifiesto que estas han sido además las Olimpiadas más digitales de la Historia.

La primera vez que una mascota acompañó a los juegos fue en Grenoble 1968, es decir, los X Juegos Olímpicos de Invierno. En México 1968 se utilizó un jaguar rojo para identificar el evento, sin embargo, no se le reconoce como una mascota oficial como las que habría a partir de Grenoble 1968.

Entre tanta fauna, los animales o híbridos son mayoría, los perros ganan ya que han sido dos las ocasiones en las que fueron mascotas: Waldi es el nombre del simpático perrito salchicha. A partir de su aparición en los Juegos de Múnich de 1971, los atributos de las mascotas se establecerían y definirían. Se utilizó un perro salchicha por ser característicos de Baviera y por su agilidad y tenacidad.

La segunda ocasión fue en nuestra Barcelona ’92. Cobi es un perrito pirineo en estilo cubista realizado por Javier Mariscal. Su nombre se deriva de las siglas del Comité Organizador de los Juegos. Cobi tuvo su propia serie animada y fue, y sigue siendo, muy popular.

En Tokio 2020 lo digital se impone sin dar la espalda a la tradición

Miraitowa está diseñado con el patrón Ichimatsu Ai (azul índigo) del emblema de los Juegos de Tokio 2020, un homenaje tanto a la tradición respetada como a la innovación moderna de la cultura japonesa. Tiene una personalidad inspirada en el proverbio japonés, «aprender del pasado y desarrollar nuevas ideas». Es alegre y notablemente atlético, con un sentido muy fuerte de integridad. Y consta de un poder especial para tele transportarse instantáneamente a cualquier lugar que desee.

El nombre Miraitowa se basa en las palabras japonesas «mirai», que significa «futuro», y «towa», que significa «eternidad», que representa el deseo de que los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 conduzcan a un futuro de esperanza eterna en los corazones de todos en todo el mundo.

Su compañera Someity, es un personaje genial, con poderosos poderes y sensores táctiles de cerezo en flor. Someity puede usar los sensores en los lados de su cabeza para obtener poderes telepáticos, volar usando su capa de patrón Ichimatsu e incluso mover objetos sin tocarlos. Tiene una presencia tranquila y silenciosa, guiada por una gran fuerza interior, pero puede mostrar superpoderes que encarnan la dureza y determinación de los atletas paralímpicos. A algunos les encanta estar en la naturaleza, y pueden comunicarse con elementos naturales, como las piedras y el viento.

Su nombre proviene de «Someiyoshino» — un tipo popular de flor de cerezo — y la frase «tan poderoso». Puede mostrar una enorme fuerza mental y física, representando a los atletas paralímpicos que superan los obstáculos y redefinen los límites de la posibilidad.

Una vez más Japón llevan tradición y modernidad de la mano, en una hoja de ruta que irremediablemente nos lleva hacia el futuro.

EL MUSEO DEL HERMITAGE ‘MINTEA’ OBRAS DE LEONARDO, MONET Y VAN GOGH, SUMÁNDOSE AL MOVIMIENTO NFT

El Museo del Hermitage de San Petersburgo y la corporación Binance se han puesto de acuerdo para crear y lanzar obras de arte tokenizadas NFT de algunas de las colecciones de la famosa galería de la antigua Capital Imperial Rusa. Parece que los trabajos estarán listos para finales de agosto, si bien Mijail Piotrovski, director del museo y encargado de firmar las obras, asegurando la autenticidad de las mismas, sostiene que necesitan probarlo.

El Hermitage subastará en Binance copias de obras del museo como NFT

Según el comunicado de Binance, el museo “ha creado un importante precedente que permitirá integrar el mercado ruso en la facturación internacional de NFT”. Así, se lanzarán NFT de edición limitada con copias digitales de obras maestras de su colección de arte, de grandes autores como Leonardo da Vinci, Van Gogh, Kandinsky o Claude Monet.

Cada obra tendrá dos copias NFT, una quedará almacenada en el Hermitage y la segunda ser verá subastada en la plataforma de NFT de Binance. Las copias de los NFT se mostrarán en una exposición dedicada al arte NFT este otoño.

Desde luego es un dato más que relevante y una clara advertencia de que llegan aires de renovación en la museología y la museografía. La pandemia ha marcado un punto de inflexión con una clara necesidad digital; las redes se llenaron de contenidos y tantearon un ámbito que ya llevaba tiempo incubando nuevos lenguajes y formatos, y todo ha desencadenado una precipitación en lo digital de la que se hacen eco los medios día a día.

La revolución digital no solo es un fenómeno tecnológico, sino que además nos brindan de manera irreversible nuevas formas de expresión y desarrollo artístico-cultural con mucho que decir en nuestra sociedad.

ARCO MADRID 2021

Concluye hoy y aparentemente sin noticias excéntricas la 40 edición de ARCO, una de las más esperadas y también atípicas: en pleno verano, con apertura a medio gas y solo la mitad de las galerías, algo ya habitual en otras citas de reencuentro con la normalidad.

El sector del Arte que, como tantos, vive esperanzado del fin de la incertidumbre provocada por la pandemia, ha celebrado al fin esta convocatoria estival a pesar de que muchas voces apuntaban a un aplazamiento mayor.

Sorprendía el hermetismo mantenido hasta su inauguración, tan solo parcialmente desvelado por la presencia de la simulación de un bosque en la sala VIP, un proyecto formado por Studio Animal, Estudio Gonzalo del Val y Toni Gelabert. Esta ambiciosa pieza, que recibe el nombre de Exit y ha sido definida como exteriorismo en contraposición al interiorismo, nos plantea la importancia de los espacios naturales y exteriores en nuestra vida, signo de cómo la COVID-19 nos ha marcado en lo social y también en lo personal.

Con ‘Hash Tree’, de Solimán López, el criptoarte hace aparición en la Feria Internacional ARCO

Y es inevitable hablar de Ferias sin hacerlo de cifras; algunos de los titulares más sonados hablan de las compras del Reina Sofia por 300.000 euros, o de la propia Comunidad de Madrid por 130.000 euros. Pero pese a la aparición de grandes obras, se nota que las galerías han abierto la horquilla de precios hacia abajo. Guillermo de Osma, por ejemplo, tiene un Richard Serra tasado en 550.000 euros, pero también obra original de Ismael Smith o Servando del Pilar por 360 euros.

Las mujeres han ganado peso este año: 25 espacios distribuidos por el recinto serán sólo para obras de creadoras. Además, en los stands abundaron los nombres femeninos, con obras de Marina Abramovich, Vivian Sutter, Carmen Laffón , Maruja Mallo o María Blanchard.

Lo más sonado: la puerta giratoria de Eugenio Merino, y un grabado en mármol tasado en 30.000 euros que contiene un verso escrito por Bad Bunny.

Yo perreo sola, canción del reguetonero puertorriqueño perteneciente al disco YHLQMDLG, ha traspasado fronteras y llegó hasta ARCO 2021 gracias a Dagoberto Rodríguez, artista cubano que pretende reivindicar tanto la música caribeña como la revolución feminista.

ARCO siempre nos ofrece su particular mirada a las nuevas corrientes artísticas y, cómo no, en esta edición ha tenido lugar la puesta de largo del criptoarte en la Feria; de la mano de la galería Baró y con ‘Hash Tree’, Solimán López, artista y director del departamento de I+D+I de la Escuela Superior de Arte y Tecnología de Valencia (ESAT), abre un camino prometedor a los creadores NFT. Es cierto que en el equipo de Kristie’s esperábamos más presencia de lo digital en la convocatoria, especialmente por el protagonismo que ha tenido Internet en nuestras vidas durante este último año y medio, pero estamos convencidos de que el criptoarte ha llegado para quedarse y que supondrá una explosión de diversidad creativa.

En cualquier caso y en palabras de la propia directora de la cita, Maribel López: Es un momento particular y somos conscientes, pero no entiendo éste como un año de transición.